La extrema pobreza, las frágiles condiciones para la agricultura y los efectos del cambio climático del Planeta afectan hoy duramente a las familias campesinas aimaras y quechuas del Municipio de Sacaca, en el Norte de Potosí de Bolivia.

Una opción para enfrentar estos problemas es el fortalecimiento de capacidades productivas agrícolas impulsando el cultivo en invernaderos o carpas solares o huertos familiares. Permiten una autoprovisión de alimentos escasos en la zona como son por ejemplo las hortalizas, y pueden satisfacer necesidades primordiales de fuentes naturales de vitaminas y minerales, como son las zanahorias, tomates, lechugas, espinacas, etc. Pero también pueden ser de proteínas de origen vegetal, como los porotos, lentejas y arvejas. Pueden, además, ser de fibras naturales que mejoran el aparato digestivo y contribuyen a su limpieza. Otras también aportan antioxidantes para la prevención de la vejez.

¿Por dónde empezar?: por las escuelas donde los niños y niñas aprenden y pueden cuidar los invernaderos, y así más tarde podrán incorporar en sus vidas estos sistemas agrícolas desconocidos para ellos.

¿Con quiénes empezar?: con los profesores y las profesoras de las unidades educativas.

Con ese objetivo Voserdem, y gracias a las instituciones Gansos Salvajes y la Fundación Samay de Holanda, ha iniciado un programa sobre el sistema productivo en carpas solares con un “CURSO TALLER DE PRODUCCIÓN DE HORTALIZAS EN CARPAS SOLARES”, para educadores del DISTRITO EDUCATIVO DEL MUNICIPIO DE SACACA, del 2 al 4 de Septiembre de 2016, en el Instituto Tecnológico Viqui Quatman (ITVQ) de Sacaca. Participaron profesores: 17 mujeres y 23 varones.

En el curso se hizo un diagnóstico sobre las carpas solares en las unidades educativas. Se hizo también exposiciones sobre construcción de carpas solares y utilización de abonos orgánicos y biocontroles. Además experiencias de hidroponía, riego por goteo, utilización de botellas plásticas en los invernaderos como macetas, ecología y medio ambiente, la educación popular y transformadora.

Finalmente se levantaron compromisos escritos para que los participantes, a su retorno a sus unidades educativas, construyan y hagan funcionar las carpas en sus unidades educativas, siempre con apoyo de Voserdem, los Gansos Salvajes, la Dirección Distrital de Educación y la Fundación Samay. Una acción teórica y práctica y conforme a la nueva Ley de Educación de Bolivia, formando además en “Proyectos Socio Productivos en las Unidades Escolares.